Orixás, Odissi, danza sagrada

Hay coincidencias que, aunque sabes que son solo coincidencias, llegan a tu vida de una manera tan precisa que es imposible no detenerse a mirarlas: Orixás, odissi y la danza sagrada

Mi relación con la danza comenzó mucho antes de India. Mi recorrido profesional estuvo profundamente marcado por la danza afrocubana y afrobrasileña, y especialmente por todo lo que fui descubriendo alrededor de la música, la percusión, el cuerpo y las tradiciones vinculadas a los Orixás. He viajado tres veces a Bahía y cada una de esas experiencias dejó algo en mi manera de entender y vivir la danza.

Por eso, cuando llegué a India y empecé a acercarme al Odissi, hubo algo que me llamó poderosamente la atención.

Yo estaba en una tierra que había sido conocida históricamente como Kalinga, después Orissa y que hoy conocemos como Odisha, y aquel nombre me resultaba inevitablemente familiar: Orixás.

Sé que no existe una relación etimológica entre Odisha y los Orixás. Es una coincidencia. Pero a mí me hizo sonreír y, sobre todo, me hizo prestar todavía más atención a aquello que estaba descubriendo.

Porque cuanto más conocía el Odissi, más encontraba elementos que, desde mi experiencia, me resultaban familiares.

No porque fueran las mismas tradiciones. No lo son. Nacen en lugares diferentes, tienen historias diferentes y pertenecen a universos culturales y religiosos diferentes. Pero ambas me hablaban de algo que yo ya conocía: la danza como una forma de relación con lo sagrado.

En las tradiciones afrobrasileñas y afrocubanas que habían formado parte de mi recorrido, había aprendido que el ritmo, el tambor, el movimiento y el cuerpo podían estar vinculados a los Orixás. El batá, por ejemplo, no es simplemente un instrumento musical dentro de determinados contextos rituales: sus ritmos forman parte de un lenguaje relacionado con las divinidades.

Y en Odisha encontré otro universo en el que música, danza, espiritualidad y tradición estaban profundamente unidos.

El Odissi tiene una historia vinculada a los templos de Odisha y a la devoción, especialmente alrededor del templo de Jagannath en Puri. La tradición Mahari, protagonizada por mujeres vinculadas al templo, forma parte de las raíces históricas de esta danza.

Y entonces apareció otro pequeño detalle que me fascinó: el mardala, el instrumento de percusión tradicional asociado a la música Odissi.

Yo venía del batá.

Ahora estaba descubriendo el mardala.

Dos instrumentos a priori diferentes, pertenecientes a tradiciones completamente diferentes, pero que para mí volvían a colocar la percusión en un lugar central dentro de la experiencia de la danza.

Y ahí empecé a comprender que quizá lo que me estaba emocionando no era encontrar similitudes exactas, sino reconocer una misma necesidad humana: utilizar el cuerpo, el ritmo, la música y el gesto para relacionarnos con aquello que consideramos sagrado.

Eso aparece de formas muy diferentes en distintas culturas.

En unas, la danza puede acompañar un ritual dedicado a un Orixá. En otras, puede formar parte de una tradición devocional vinculada a una deidad o a un templo. Los gestos, los ritmos y las formas cambian, pero la idea de que el cuerpo puede ser un vehículo para expresar algo que va más allá de nosotros mismos resulta profundamente poderosa.

Para mí, aquel descubrimiento tuvo todavía más sentido porque llegaba después de años de recorrer otros caminos.

Primero fueron las danzas afrocubanas y afrobrasileñas. Después llegó India y el Odissi. Más tarde fueron apareciendo la danza oriental, el Kalbelia, la danza contemporánea, el yoga y tantas otras influencias que han ido formando mi manera de moverme y de crear.

Hoy, cuando miro hacia atrás, entiendo que todas esas experiencias no están separadas.

Mi cuerpo ha ido acumulando lenguajes.

Y cada uno me ha enseñado algo diferente sobre el ritmo, la presencia, la expresión, la relación con la música y también sobre la propia danza.

Quizá por eso, cuando conocí el Odissi, hubo algo que mi cabeza tuvo que aprender, pero que mi cuerpo reconoció mucho más rápido.

No porque las tradiciones fueran iguales.

Sino porque yo ya sabía que una danza puede ser mucho más que una secuencia de movimientos.

Puede ser memoria.

Puede ser identidad.

Puede ser celebración.

Puede ser ritual.

Puede ser una manera de contar quiénes somos y de dónde venimos.

Y también puede ser una manera de encontrarnos con algo que todavía no sabemos nombrar.

Creo que una parte importante de mi recorrido como bailarina y como creadora de IndOriental® nace precisamente de ahí: de haber permitido que diferentes lenguajes entren en diálogo dentro de mi cuerpo, sin necesidad de borrar las diferencias que existen entre ellos.

No busco demostrar que el Odissi y las danzas de los Orixás son lo mismo.

Me interesa mucho más preguntarme qué podemos aprender cuando observamos cómo diferentes culturas han utilizado el cuerpo para relacionarse con lo sagrado.

Y quizá esa sea una de las razones por las que sigo viajando, estudiando y bailando.

Porque a veces una coincidencia, un nombre, un tambor o un movimiento aparentemente pequeño puede abrir una puerta enorme.

A mí, aquella puerta se me abrió en India.

Y todavía sigo explorando todo lo que había detrás.

Únete

Únete a mi newsletter y mantente informado sobre todas las novedades

Black FLow Day

Tu danza, tu elección, tu momento.

Durante tres días, toda mi plataforma online estará a un 25% de descuento, para que puedas elegir libremente cualquier curso, estilo o práctica que desees explorar.

Qué incluye:

  • 25% de descuento directo en toda la aula online
  • Práctica de regalo con tu compra: Mudra Shakti, una clase esencial sobre los mudras en la danza India, para profundizar en intención, energía y presencia.
  • Acceso inmediato, desde cualquier lugar del mundo.
  • Disponible solo del viernes 28/11 al domingo 30/11

Perfecto para quienes quieren elegir su propio camino dentro de la danza.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad