Trabajar con Elizabeth Medina siempre es un placer. Es una artista que destaca por su cercanía, su profesionalidad y su buen gusto. Facilita muchísimo el trabajo de organizar cursos con ella, siempre con una sonrisa y abierta a colaborar. Como profesora consigue que lo difícil parezca sencillo gracias a sus estudios en pedagogía de la danza y al buen ambiente que crea en el aula. Y como bailarina llena el escenario con su magia y elegancia. Es una persona inteligente, bondadosa y muy abierta; y para mí una gran amiga.