¡Elizabeth es una luz brillante con una presencia apasionada, que ilumina el aula con alegría! Como alumna, es sincera y curiosa en su búsqueda del arte, y persistente en el trabajo que realiza. He tenido el placer de trabajar muchos años con Elizabeth como alumna mía, y he visto su progreso en la técnica de la danza y el control corporal con un avance importante. Aparte de ser una bailarina maravillosa, las cualidades que emergen de su danza son su nivel de compromiso personal y su generosidad innata. Siempre ha sido uno de los mayores apoyos en el aula y una fuerza positiva en nuestra escuela. Estas cualidades sin duda hacen de ella una profesora generosa y alentadora que transmite su danza con amor. Al verla bailar, es imposible que no se te derrita el corazón y que una gran sonrisa se te dibuje en la cara.